“Sonríe, va que nadie mira”. Este es el mensaje que me acaba de enamorar de “Poquito a poco” una canción de Delafé que estoy escuchando ahora mismo en mi playlist de Amazon, una canción de 2014 que habla de gratitud que me ha recordado a todas estas sonrisas que desde hace unos meses debemos esconder fuera de nuestras casas, de nuestros espacios, nuestras “burbujas”.
Escribo estas líneas recordando que la cultura, una de mis pasiones sigue en alerta roja después de que MUTE (Movilización Unida de Trabajadores del Espectáculo) impulsara el movimiento “Alerta roja #HacemosEventos” el pasado mes de Septiembre instando a las Administraciones Públicas a que tomaran medidas urgentes para garantizar la supervivencia de la industria cultural de la que dependen 800.000 familias y genera un 3,8% del PIB cuya voz común de una manera apolítica y neutral agrupa a infinidad de colectivos que se han visto silenciados en esta crisis y afecta a una sociedad que se ha visto privada de cualquier actividad musical y cultural o lo que es lo mismo, parte de su vida social.

